Con todo y zapatos rojos

January 17, 2018

    

2:00 a. m. mi vestido está roto de un tirante, me cambié los zapatos rojos por unos tennis, creo que mañana en verdad me van a doler los pies pero ahora no siento nada. La trenza falsa que me pusieron con mil pasadores ya casi no resiste y el maquillaje waterproof no es capaz de tapar el sudor de mi frente.
En resumen nada podría ser mejor.

 

Aquí va mi crónica de boda.


Pero vamos al principio, son las 11:00 a. m., la mamá de Julián debe estar por llegar a mi casa a arreglarse, ya desayuné con mi mamá, estamos emocionadas y nerviosas. Cuando la mamá de Juli llega, les digo a las dos, que lo único que me faltó fue comprarle el reloj que tantas ganas tenía de regalarle, a lo que ambas me dicen “¡vamos rápido!”. Salimos corriendo las tres a comprar el reloj, a las 12:00 p. m., llega el maquillista y el peinador que nos va a arreglar y a la 1:00 pm empezará a llegar el resto de familia. Así que debemos ser muy rápidas.

 

 

Estoy feliz, me encanta que mi suegra y mi mamá se lleven bien y que podamos compartir esto. Al fin escogemos uno, ya son las 12. Oh my god! Lou nos llama, “¡holaaa! ya llegó el maquillaje y el peinado ¿dónde están?” -¡YAAAA VAMOOOOS! – Llegamos rayando 12:20

Al fin, me empiezan a peinar y oops! Llegaron por mi suegra y no está lista, no importa para mi ese día nada es estrés.

Sigue llegando familia a arreglarse en mi casa, yo estoy en mi cuarto así que no me entero de nada. Es hora de irme. En la hacienda ya está mi vestido y todo lo que necesito. Salgo en el coche con mi mamá y mi prima. Vamos platicando, riéndonos, mi prima vive en Miami, hace como un año que no la veía, es casi mi hermana, así que la extrañaba mucho.

 

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